Reseña

2015

Didion para Céline

La campaña con la que Céline terminó de seducir a las mujeres cultas del primer mundo.

Joan Didion en la campaña de Céline (2015)

La mujer que eligió la casa de moda francesa Céline para ser la imagen de su campaña publicitaria para la colección primavera 2015 no fue, como a menudo había sido hasta entonces, la modelo Daria Werbowy. Al contrario, podría decirse: fue la cronista legendaria y voz de la experiencia franca femenina, Joan Didion.

Retratada a sus 80 años bajo el flash del fotógrafo alemán Juergen Teller, Didion aparece en las fotos sentada cerca de la cámara, serena. Tiene el pelo blanco y está vestida totalmente de negro. En su torso delicado descansa un pendiente circular dorado, y sobre su nariz se apoyan unos grandes lentes oscuros característicos de la marca.

En principio la elección parece evidente. Didion es el epítome de la mujer para la que diseña Phoebe Philo, directora creativa de Céline: inteligente, compleja, sofisticada, sensible, fuerte, intencional. Y aunque por su constitución física podría parecer frágil, Didion es un león. Una intelectual eterna. Tiene un talento narrativo desgarrador y una percepción aguda. Ha escrito libros para cada etapa de la vida, desde las vivencias más pasajeras hasta los sucesos irreparables, y probablemente ha cambiado la forma de ver el mundo de miles de mujeres que no se acuerdan cómo eran antes de leerla.

En rigor, esta no es la primera vez que Céline homenajea a la escritora. En una campaña previa, para la colección Cruise 2015, Daria Werbowy –ahí sí ella–, que desde el 2011 había sido frecuentemente elegida como la imagen de la marca, mira fijamente a la cámara (del mismo Teller) desde el interior de un auto muy parecido al Corvette Stingray del que Didion se asomaba en las fotos icónicas que le sacó Julian Wasser para la revista Time en 1968. El guiño que le hizo la marca a la sesión sesentera fue tan elegante y manifiesto que no puede haber derivado de otra cosa que una admiración sincera.

El estilo personal simple y femenino de Didion ha sido su sello desde que escribía para la edición estadounidense de Vogue a principios de los 60. Medio siglo después, sigue más vigente que nunca. La imagen de la autora es tan atemporal como la estética con la que se identifica a Céline desde que Philo se hizo cargo en el 2009: cortes clásicos, siluetas estructuradas perfectamente intercaladas con prendas fluidas, y materiales lujosos en piezas prácticas.

Desde su primera colección para la casa parisina, la diseñadora inglesa sacudió las tendencias sobrecargadas y definió el futuro clóset de la mujer profesional moderna. Una presencia controlada y austera pero no por eso menos sensual consolidó a Céline como el lugar donde nacerían casi todas las tendencias usables y perdurables del siglo veintiuno.

Es posible que Didion haya sido incluida como una táctica de marketing. Quizás para atraer a un segmento demográfico de mujeres mayores y así ampliar la gama de edades que Céline tiene conquistadas. Pero Didion no es solamente una mujer mayor. Es una autora superventas a la que se sigue leyendo en las escuelas de periodismo y de literatura de muchos países y que, por si fuera poco, no ha dejado de publicar hasta la fecha. Su capital cultural es altísimo.

Es más factible que su inclusión en la campaña haya sido una táctica para afianzar la sospecha de que la marca se dirige a un público culto, lector, que, además de poder adquisitivo, tiene un gusto lo suficientemente informado para leer a Didion y vestirse de Céline. Por si cabía alguna duda. En otras palabras, la autora fue la puerta de entrada de la moda de Philo al umbral de la alta cultura.

De todas formas, retratar a una escritora para la campaña de una de las casas de moda más reconocidas del mundo es una propuesta osada. Sobre todo cuando en un anuncio publicitario hoy en día es más común que una marca elija a una modelo adolescente y la fotografíe recostada sobre una cama de hotel para promover las ventas del perfume estratégicamente ubicado entre sus piernas.

Con la veña y la fuerza cultural de una escritora tan prominente como Didion, Céline amplía su aura intelectual y se autodefine por asociación: es moda que no solo se eleva al nivel de la literatura, sino que además conversa con ella en la sala de su casa.

 

La modelo ucraniana-canadiense Daria Werbowy en la campaña para la colección Cruise 2011